HelenaLobato
Estanterías de libros jurídicos en la biblioteca del despacho

La misión del despacho

Defender bien, explicar mejor y no prometer lo que ningún abogado puede prometer.

Quien busca abogado suele estar viviendo un mal momento: un proceso penal, un divorcio, una deuda que no deja de crecer. La misión es fácil de enunciar y exigente de cumplir: tratar el asunto con competencia técnica y devolverle a la persona la sensación de que sabe qué está ocurriendo.

Compromisos

  1. 01

    Disponibilidad

    Los mensajes se responden en un día hábil. Si hay un plazo en curso o una vista señalada, la respuesta es inmediata.

  2. 02

    Secreto profesional

    Todo lo que se dice al despacho está amparado por el secreto profesional, que vincula a la abogada conforme al estatuto colegial y no termina con el proceso.

  3. 03

    Información clara

    El cliente sabe en qué fase está el asunto, qué viene después y qué escenarios son posibles, incluidos los malos. Una expectativa mal gestionada hace más daño que una mala noticia dada a tiempo.

  4. 04

    Cuentas transparentes

    Honorarios acordados por escrito antes de empezar, y ningún gasto cargado sin explicación.

Lo que no se promete

Ningún abogado puede garantizar el resultado de un procedimiento, y el estatuto colegial prohíbe expresamente anunciar resultados. Quien garantiza una absolución, una custodia o una indemnización vende lo que no controla.

Lo que sí se promete es el trabajo: cada diligencia preparada, cada plazo cumplido y una valoración honesta de las posibilidades, incluso cuando esa valoración es que no merece la pena seguir adelante.

Un pleito no le devuelve el tiempo a nadie. Al menos puede transcurrir sin sorpresas.

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